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Marta HC

Aumenta población de especie endémica de cactus

 Por Marta Hernández Casas

Santa Clara, 20 mar (AIN) Luego de dos años de trabajo en la recuperación del cactus Piloso cereus, ya se contabiliza más de un centenar de ejemplares en el cerro Pelo Malo, hábitat natural de esa especie endémica de Santa Clara y en peligro crítico de extinción.   Grecia Montalvo, especialista de la Empresa Nacional de Protección de la Flora y la Fauna, (ENPFF) en Villa Clara, informó a la AIN que la población llegó a descender a 27 individuos, debido principalmente a las agresiones provocadas por la explotación de una cantera de piedra existente en el lugar.    "La labor recuperativa de la planta comenzó de manera sistemática hace aproximadamente tres años, cuando cesaron las labores extractivas en el yacimiento", comenta Montalvo.  “Para propagar el cactus se emplea el medio tradicional,  a partir de la germinación de las semillas, las plántulas recién nacidas se ubican en viveros hasta que alcanzan la talla requerida, momento en el que son trasladadas al lugar de destino”, añade la investigadora.   “Como vía alternativa  aplicamos técnicas de cultivos In Vitro que aceleran la multiplicación y aseguran un mayor número de descendientes en menos tiempo, con los cuales se continuará la resiembra a mayor escala en Pelo Malo”, explica.   Este cactus es el que más aumento poblacional refiere de las cinco variedades en peligro de desaparecer que reciben un tratamiento diferenciado, a partir del Proyecto de Rescate de Especies Amenazadas estructurado en este territorio.    “La supervivencia del 85 por ciento en los nuevos cultivos, cifra considerada alta en las tareas de rehabilitación de especies silvestres, muestra la efectividad de los métodos empleados y el adecuado manejo de las plantaciones”.   “Para propagar este cactus, parte del patrimonio natural de la provincia, se crea una nueva población en la Reserva Florística Manejada Sabana Santa Clara, donde el suelo y el entorno tienen características similares a las de su lugar de origen”, agrega la experta. 

Reproducen especie endémica de Santa Clara

 por Marta Hernández Casas

Santa Clara, 7 feb (AIN) La caracterización de la zona del poblado Revacadero, en la provincia de Villa Clara, es el inicio del proyecto de restauración de un cactus endémico del lugar, considerado en peligro crítico de extinción.    Del Melocactus acinacanthus Areces  solamente se reportan unos 30 ejemplares, debido fundamentalmente a la acción depredadora del hombre en la zona ubicada cerca de la localidad cabecera de la provincia.    Especialistas de la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna en Villa Clara determinan además los factores limitantes para el crecimiento de las posturas en su lugar y las posibilidades reales para lograr posteriormente una propagación natural.   Jesús Matos, especialista en sistemas degradados, afirmó a la AIN que la propagación de esa especie no es difícil, y se puede lograr por semillas y cultivo tradicional, con la ubicación previa de las plántulas en lugares idóneos durante dos o tres años, hasta que alcancen una talla adecuada que les permita continuar su desarrollo en el campo.   Para agilizar la multiplicación del cactus, expertos botánicos aconsejaron la germinación In Vitro en los laboratorios del Instituto de Biotecnología de Plantas y en la Biofábrica de la provincia, solución que propicia ejemplares sanos y genéticamente rejuvenecidos con mejores tasas de crecimiento, añade el científico.    En estos momentos los estudiosos monitorean el desarrollo de una pequeña población de Melocactus, obtenidos por esta técnica, para valorar su adaptación y comportamiento antes de ubicarlos en su lugar de destino.    Lo caracteriza un tallo verde oscuro en forma de globo de unos 15 centímetros de ancho por nueve de alto, sus espinas son desiguales y están ubicadas en ocho costillas redondeadas, las flores también pequeñas  no superan el centímetro y medio.    Esta planta tiene como habitat el farallón serpentínitico de la Reserva Florística Manejada Sabana de Santa Clara al centro del país, fue descrita por vez primera en 1976 y en el país solamente existen ocho especies, todas en peligro de desaparecer.

Científicos colaboran con restauradores ecológicos

Por Marta Hernández Casas Santa Clara, 27 feb (AIN) Profesionales y técnicos del Instituto de Biotecnología de las Plantas (IBP) en Villa Clara son los únicos en Cuba que colaboran con los proyectos de conservación del patrimonio silvestre.   Grecia Montalvo y Elizabeth Quiala, científicas del IBP trabajan desde hace cerca de una década en la reproducción In Vitro de cinco especies endémicas y en peligro crítico de extinción que presenten dificultades para su propagación por vías convencionales.   “Este apoyo que ofrece el IBP muestra la capacidad receptiva que tiene el centro con la necesidad de preservar las especies identitarias de la provincia, ya con el decursar del tiempo ha devenido en una línea de trabajo y atendemos solicitudes de otros territorios”, explicó a la AIN Grecia Montalvo Fernández.    Ambas estudiosas coinciden en que la recuperación que reportan  algunas especies no hubiera sido posible sin la multiplicación de las plantas en laboratorio, además del cuidado y preservación que mantiene la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna del territorio.   “En las técnicas de restauración de especies silvestres se prefiere la reproducción por vía tradicional, pero hay ocasiones en que para lograr una sucesión constante de ejemplares que permitan rehabilitar los ecosistemas es necesario recurrir a los métodos de crecimiento acelerado”, añade Montalvo Fernández.   “Trabajamos siempre con semillas obtenidas en poblaciones naturales para cuidar la variabilidad genética propia de las vegetaciones y se determina con mucho cuidado la estrategia a seguir según la especie,  con el objetivo de no incidir en las cualidades de las familias”, agrega la investigadora.    Para reducir al mínimo la incidencia de hormonas y otros productos propios de este proceso se  emplean aleaciones simples con concentraciones muy bajas.   “En cuanto a las especies arbustivas llevamos las semillas al laboratorio para que germinen, luego pasan al invernadero del IBP hasta que alcancen la madurez requerida, momentos en que son trasplantadas al lugar definitivo,”agrega la bióloga.  “Podemos afirmar que esta labor muestra la unión de los institutos de investigación y las universidades en la preservación del medio ambiente y el rescate de las especies endémicas, como aporte a la detención del deterioro ecológico del planeta.”Concluye Montalvo. 

De estos Marcos Pérez, hay muchos en Buena Vista

De estos Marcos Pérez, hay muchos en Buena Vista

¿Cuántos Marcos Pérez y cuántos poblados en Cuba tienen el nombre de Buena Vista?, el decir popular lleva a que todos los residentes en demarcaciones nombradas así consideren que su localidad fue el lugar donde el famoso personaje hizo y deshizo.   De aprobar el criterio público  este señor era omnipresente o la Isla  estaba plagada de
hombres llamados así en un sin número de lugares.
  Tomo de referencia criterios y reseñas de nativos de Buena Vista, municipio de Remedios en Villa Clara, considerados dueños absolutos del referido caballero, con pruebas contundentes, proporcionadas por Alberto Pacheco, quien lleva el orgullo de ser hijo de ese diminuto pueblo
  Corrían los años 30 del siglo precedente y según cuentan vivió allí un hombre nombrado Marcos Pérez, muy poco amigo del trabajo a pesar de que ese tiempo era difícil para todos.
Su afán de buena vida y poco sacrificio lo llevó a buscar dinero de la forma más fácil, o sea, se hizo un maestro en el arte de extraerlo de bolsillos ajenos para llevarlo al propio, así también hacía suyo cuantos animalitos de cuatro o dos patas se cruzaban en su camino.
  El modo  con que" trabajaba" lo hizo popular, sus aventuras, casi siempre nocturnas eran comentario obligado en el pueblo cada amanecer, y como reza el refrán "cría fama y acuéstate a dormir" cada vez que se perdía algo, sin previa investigación policial se reconocía a Marcos Pérez como culpable.
  Hasta las huidas de enamorados recaían sobre él. Recoge la historia que un día una buena muchacha se perdió de su casa y los padres indignados le exigieron al jefe de la policía que apresara al supuesto raptor, a las 12 horas la niña regresó a su hogar con su novio, que nada tenía que ver con el señor Pérez.
  Muñoz, fue nombrado como sargento de la guardia rural que en aquellos tiempos  significaba ser prácticamente el dueño del pueblo, el militar se propuso acabar con el bandido y su fama en aras de lograr estabilidad y paz en la zona bajo su égida.
  El cambio de mando llamó al orden por varios días a Marcos Pérez y una tranquilidad perceptible inundó la pequeña demarcación. Pero... una tarde, en el famoso bar de Baldomero que también prestaba servicio de piscina y otras cosas, el señor bandido bebía tranquilamente una fría cerveza.
  Casi entrada la noche un parroquiano con unos tragos de más chocó con él y sin mediar  palabras se liaron a trompadas, el pretexto fue ideal para conducir al elegante ladrón hasta el cuartel del pueblo. Allí durmió toda la noche.

  Muñoz reía de felicidad,  por la hora habían pocas personas en la calle y excepto de dos o tres hombres que tomaban en el bar nadie sabía que el cuatrero estaba en chirona.
  Parecía que todo había terminado y el sargento se fue a casa dispuesto a dormir una de sus más plácidas noches.
  Al amanecer la gran sorpresa dejó anonadado a todos. Más de 10 lugareños fueron a declarar ante la autoridad que esa noche Marcos Pérez había robado sus animales y cosechas. Marcaje, propietario de una finca a la salida del pueblo daba fe de haber visto al mismísimo bandolero llevarse la mejor de sus vacas.   A este reclamo se sumó el
de Toribio que juraba una y mil veces que fue Marcos Pérez quien arrastró desde su vara en tierra y hasta el caballo que montaba tres sacos de carbón.
  Mientras tanto Felicia la Larga denunció como el malhechor le robó toda su ropa interior que se secaba en la tendedera del patio.

  El sargento Muñoz no era hombre de andar con cuentos, ante tanta confusión se levantó del buró, ajustó la pistola a la cintura fue hasta el calabozo y sacó al timador que llevó del brazo hasta el portal del cuartel donde los afectados se aglomeraban para oficializar sus reclamos.
Mostró al reo aún soñoliento y luego de observar a los afectados detenidamente y mirar despacio hacia el caserío, pronunció las palabras que hoy ya son historia " de estos Marcos Pérez hay muchos en Buena Vista".